Acerca de

El escritor:

Bajo el pseudónimo de aquél insigne escritor y prócer soriano de nombre Per Abbat, y más por diversión que por ambición o necesidad, quiere pasar el autor de estas páginas.

Nació hace unas cuantas primaveras en la villa de Madrid, y allí aprendió su profesión hasta que movido por las leyendas de El Dorado tecnológico centroeuropeo emigró a tierras teutónicas. Tras 8 años de dativos y acusativos, de cervezas y brezels, de sandalias y calcetines, y de ingeniería y consultoria… el Nuevo Mundo llama a su puerta.

Si tienes cualquier idea, comentario o queja sobre la página web y/o sus contenidos puedes contactar con él aquí o aquí.

Los Códices:

El término latino ¨codex, -icis¨ viene de la palabra latina ¨caudex, -icis¨, que para los antiguos romanos significaba ¨madera o tronco de arbol¨. Los primero cristianos utilizaron esta palabra para designar a un nuevo formato de manuscrito que, a diferencia del tradicional papiro enrollado, se componía de cuartillas dobladas entre dos tablas de madera que funcionaban a modo de tapas.

Con el paso del tiempo, la palabra códice no solo se utilizó para referirse a estos ancestrales libros de tapas de madera, sino también a cualquier tipo de manuscrito histórico ilustrado, como demuestran los códices precolombinos o los códices medievales.